2018.10.27… Cristalinas aguas de película

Madrugamos mucho, que hay que coger la única panga que sale de la isla hacia la Big Corn Island. Las chicas del Ensueños se acoplan a nuestro plan de hoy. La idea es coger el bus de la isla y hacer el recorrido circular completo.

Nos encontramos con Sidney, y nos hacemos foto con él.

Así que a las 6 estamos ya esperando a la panga, nos apuntamos en la lista y compramos los boletos. Se supone que sale a las 7.

Hay un montón de gente esperando, muchos de ellos niños, un señor italiano que también va a coger la panga, y dueño de un restaurante en la isla, nos dice que los niños van en otra panga diferente, así que nos quedamos tranquilos.



Llega una panga, se montan a potrollón los niños, y aún no se por qué nos acercamos… hasta que nos dicen que dejemos las mochilas en un lado, que ellos las embarcarán en bodega ahora, y que montemos. ¿Que montemos? Pues no sé cómo… yo me hago hueco como puedo en el banco de adelante, pero Katz aún no ha entrado. Al final, ya que las amenazas a los niños que ocupan el segundo banco para dejarle un hueco no surten efecto, se mete y se sienta apartándoles como puede.

Ha habido sobreventa de billetes, más bien es que ninguno de los niños paga, y hay gente con boleto que se queda en tierra. Los niños van por primera vez en el año a jugar un partido de beisbol a Big Corn Island, y la idea más adelante es ponerles una panga exclusiva, pero de momento hoy casi nos la lían.

Bajamos en el puerto, y cuando preguntamos por el bus nos dicen que hoy no funciona, no entendemos muy bien si por ser fin de semana o porque están arreglándolo.

Así que pillamos taxi al aeropuerto, donde pedimos facturar las mochilas, y aunque aún no podemos facturar nos permiten dejarlas en un lado.

Libres ya de mochilas, lo primero buscamos algún sitio para desayunar, lo que hacemos después de un par de vueltas en el primero que vemos que preparan algo de comida.

Como empieza a llover, entramos dentro al desayuno, pero mientras nos lo preparan tenemos que salir fuera ya que los mosquitos nos atacan.

Después del mega desayuno, y con ayuda del maps.me, nos dirigimos a la Long Beach cruzando la pista de aterrizaje.


Nada más pisar la playa vemos que es de estas aguas de anuncio, cristalinas, arena fina y blanca… las chicas se quedan en el primer chiringuito que vemos. Nosotros quedamos aquí con ellas más tarde pero nos vamos a recorrer la playa hasta el final, a pesar del calor que hace.

Cerca del final, y cerca también de un puesto policial, nos metemos al agua. Está buenísima. Cuando empiezan a llegar lanchas de policías nos movemos hacia el chiringuito.




En realidad este chiringuito es el bar de playa de un hotel de lujo en Long Beach, donde alquilar la hamaca sale 10 usd por cada una, consumiciones aparte. Dos bancos acolchados con mesa en medio, 20 usd a descontar en consumiciones. Y unas mesas con sillas junto al bar, gratis… así que pedimos una cerveza que bebemos rápidamente, y otra más para que dure un poco.

Y nos metemos al agua de nuevo, precioso el sitio hasta que me pica una medusa. Salimos y nos duchamos en una ducha para clientes del hotel (nadie nos dice nada), y la picadura de la medusa va dejando de escocer y va desapareciendo poco a poco.

Así que recogemos, y quedamos con las chicas en vernos de camino al aeropuerto, ya que vamos a ver si encontramos algún sitio para comer. Como no vemos nada, acabamos comprando un trozo tarta y 2 napolitanas rellenas de jamón y queso.

Aprovechamos a ir al ATM que nos pilla al lado, y que está junto al camino que abren para cruzar la pista de aterrizaje andando o en bici.

Ya en el aeropuerto facturamos, y nos dicen que iremos en avioneta… yuhuuuu

Aquí revisan las mochilas a mano por si te llevas (imaginamos) corales o alguna cosilla prohibida.

El vuelo en avioneta está muy chulo, da un poco cosilla pero es entretenido, y el paisaje alucinante. Vemos incluso Ometepe desde las alturas.









Una vez en Managua, salimos del aeropuerto y preguntamos a una chica para coger el bus a la Terminal Roberto Huembes, para no tener que llegar hasta la UCA cogeremos desde allí un bus de los grandes a Granada. La chica se queda con nosotros hasta que llega el bus, y nos dice que cualquier problema o cosa que necesitemos su casa está junto a la parada. Muy majeta jeje

El trayecto en este bus como la otra vez, va hasta la bandera y hay que coger hueco como sea, al final Katz y yo terminamos sentados, las dos chicas de pie. Nos van siguiendo en plan autómatas, se nota la fiesta de ayer y que apenas han dormido.

En el Mercado, nada más entrar vemos el bus que indica Granada, así que según nos bajamos vamos rápido y montamos.

Una vez en Granada ya estamos como en casa, vamos hacia el hotel El Arca de Noe a ver si tienen sitio, ya que no hemos contactado antes con Carlos, y sí tienen 2 habitaciones, además a las chicas les hace nuestro mismo precio también por ir con nosotros.

Salimos a cenar algo, y hay muchos puestos montados en la Plaza, donde cogemos dos tortas con queso (parecidas a las pupusas) y luego vamos a la pizzería y cogemos 2 slides.
Estamos reventados, así que después de buscar info en internet sobre los sitios de la costa para ver desovar tortugas e intentar ponernos en contacto con alguno de ellos sin éxito, nos vamos a dormir.

 


Gastos del día para 2 personas:

Panga de Little Corn Island a Big Corn = 150 nio x 2 personas = 300 nio

Taxi del puerto al aeropuerto = 20 nio x 2 = 40 nio

Desayuno = 180 nio

2 cervezas = 130 nio

Pulpería = 33 nio

Panadería total = 107 nio

Tasas de aeropuerto = 65 nio x 2 personas = 130 nio

Bus del aeropuerto a Roberto Huembes = 2.5 nio x 2 = 5 nio

Bus de Roberto Huembes a Granada = 25 nio x 2 personas = 50 nio

2 tortas con queso = 10 nio

2 porciones de pizza = 60 nio

Alojamiento en El Arca de Noé = 10 usd

Totales = 10 usd + 1.045 nio = 39 eur aprox


 

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2015.12.08… Nemo en la realidad

Nos despertamos, y como siempre a hacer tiempo para el desayuno. Hemos quedado a las 08.30 con Osama para ir a la playa. Estamos allí como un clavo, llevamos en la mochila las gafas y los tubos, aunque yo si puedo cogeré unas gafas de donde vayamos porque las que tengo me molestan. No cogemos agua ni toallas para no ir cargados.

Llega Osama en un coche conducido por otro chico, y vamos para allá. Cuando estamos llegando nos empieza a decir que hay playas privadas, y públicas con entrada. Que a donde vamos hay varias playas, que a cuál queremos ir… le decimos que a la que él nos diga, que no sabemos. Y nos dice que vamos a la más barata que es de las mejores. Que la entrada son 5 eur por persona.

Katz le paga lo acordado (20 eur por los dos), y él se va y nos dice que cuando queramos que pasen a por nosotros le digamos al chico del bar que le avise. Vamos hacia unas tumbonas que nos han preparado en primera línea de playa, un poco a disgusto, ya que lo que nosotros pensamos que habíamos contratado era una excursión en la que él nadaba con nosotros explicándonos, y en algún sitio donde por lo menos hubiese agua gratis y gafas de buceo para elegir… (¡menos mal que había llevado las mías!) En cambio, realmente lo contratado es el transporte hasta la playa y punto. De hecho, nos hacen hasta pagar la entrada de la playa, porque Osama no lo ha hecho.

En fin, yo me tumbo a intentar coger calor, porque encima el día ha salido de nuevo ventoso, y no muy caluroso, así que me da un poco pereza el meterme ya al agua. Katz va sin demora.

Al cabo de un rato de perderle la pista, y ya que no me puedo juntar a él, decido meterme yo también a ver qué hay. Cuando el agua me llega por el muslo, me lanzo a nadar, y ya mismo empiezo a ver peces… ¡qué pasada, qué monos! Cómo se acercan…

Pero eso no es nada, cuando empieza a cubrir como un metro y medio, y siguiendo la línea del arrecife, empiezo a ver miles de peces diferentes, jo estoy flipando. Ahí me encuentro con Katz, que vuelve a la tumbona porque ha entrado bastante adentro y necesita descansar un rato, y me cojo sus gafas que no me hacen daño, aunque se me empañan constantemente.

Da igual, el sitio lo merece, gafas empañadas o no, es espectacular. Colores, formas, peces, todo se mezcla en mis ojos cuando sigo el arrecife hasta bastante adentro. No me imaginaba que esto pudiese existir. Un guiri intenta arrancar un trozo coral, le miro y le hago gestos de no no no, me ve y se va… La sensación es de paz, relax, incredulidad por estar ahí rodeada de peces que casi se dejan tocar… Cuando veo que estoy bastante alejada, y que me he quedado sola sin nadie a mi alrededor, decido volver.

Ya en la orilla, Katz y yo comentamos lo que hemos visto, y lo que más encaja con lo que hemos visto es lo que Katz dice: “Es que parece que estamos en una peli de dibujos animados como Nemo, es increíble que esto exista de verdad”.

Él vuelve al agua, y cuando vuelve a la tumbona me dice que ha visto una tortuga, me da rabia porque yo también quiero verla, y nos metemos los dos de nuevo. En el camino vemos una morena blanca, mantas rayas, y al final… ¡una tortuga!! Está en el fondo, comiendo las hierbas, pero parece grande… ¡qué bonita!!!!

Una vez en el coche, Katz le pide al chófer llamar a Osama para decirle que nos ha vendido algo que no era lo que nos había dicho, se pasan unos minutos discutiendo, y al final quedan para vernos esta tarde en el hotel a las 7, ya que mañana nos vamos. La verdad es que a mi me da ya igual, ha merecido la pena con creces el haber hecho snorkel ahí.

Cuando llegamos al hotel, saludamos a Mustafa, y nos vamos para la piscina. Charleta con Judo y Peter, y a la habitación para prepararnos para cenar.

Osama no ha aparecido, pero esto nos ha dejado rato para hablar con Mustafa de nuevo (me ha cambiado el nombre, me ha llamado Salomi jejejeje) y con Mido y su compañero, que nos invitan a un café.

Última noche en este hotel, y a la cama pronto que mañana nos espera un día interesante, tenemos que ir a Hurghada y aún no sabemos bien como…

2015.12.06… Más snorkel y comida

Casi los primeros en el desayuno, hay tortitas ¡qué bien!!! Y después de pasar por la habitación y hacer tiempo para que empiece a hacer un poco de calor, vamos hacia la playa. Es gracioso, porque entre el hotel y la playa hay una carretera, la principal que bordea el mar, y tienen a un chico allí sólo para ayudar a la gente a cruzar. Dicho así parece bien, si no fuera porque los dos lados de la carretera se ven perfectamente y tampoco es que pasen muchos coches.

Hace un viento desagradable, casi hay que estar con la ropa puesta. Ya hay problemas para coger tumbonas con un paravientos, y sin él no se puede estar. Como siempre, Katz es más valiente y se mete al agua primero, yo me quedo en la tumbona intentando absorber el poco calor que llega (para ser Egipto, porque la temperatura seguro que es de más de 20 grados). Cuando sale me dice que le haga caso y que vaya al agua, que merece la pena muchísimo.

Nos vamos hasta el otro lado de la playa para meternos allí y venir nadando hasta este. Cuando buscamos el mejor sitio donde empezar a entrar en el agua, me fijo y le aviso a Katz… El suelo está cubierto de estrellas de mar finitas, ¡pero hay muchísimas!

Aunque me cuesta, ya que el viento viene fresquito, me meto poco a poco. Cuando el agua me cubre poco más de la rodilla, hay que echarse ya a nadar, porque empiezan los corales. Otra vez más sin palabras, alucinante. Por un lado me da pena no tener la cámara acuática, pero por otro pienso que igual mejor, porque iba a gastar las tarjetas de memoria con todas las fotos que haría. Nunca imaginé que podría haber tantos peces, y que encima no tuviesen miedo de nosotros, porque se nos acercaban un montón, yo tuve a uno multicolor varias veces junto a mis gafas, mirándonos los dos a los ojos… indescriptible.

Como pone que hay barbacoa en la playa, decidimos quedarnos ahí para así aprovechar más, ya que hay pocas horas de luz. La barbacoa se limita a patatas fritas y unas hamburguesas pequeñas de pollo. Picamos algo, y al poco de nuevo al agua. Esta vez, vamos a lo largo de una cuerda con las boyas, y tenemos la suerte de ver una manta raya.

Al salir, me tumbo a secarme, y poco después nos vamos al hotel, el restaurante está a punto de cerrar pero entramos rápido y comemos. Pasta otra vez jeje.

En la piscina, Katz se mete rápido, yo ni de palo. Tarde de piscina, comida, bebida, y pronto a la habitación que no hace mucho calor que digamos.

Al entrar en la habitación casi me da algo, veo mi móvil encharcado en agua: el florero que nos habían puesto en la mesa ha volcado con el viento justo encima de mi móvil. Lo seco como puedo y lo dejo abierto para que se vaya la humedad que le haya entrado.

Mientras Katz va a hablar con el amigo de Asraf sobre las diferentes excursiones, yo aprovecho a darme una buena ducha y a lavarme el pelo tranquilamente. Cuando estoy acabando y a punto de salir de la ducha, suena el teléfono y no me queda otra que contestar. Es Osama, el amigo de Asraf, que está en recepción pero no sabe quién es Katz. Le digo en inglés “No te preocupes que lo ves fácil. Es un chico muy alto con pelo largo” Y ya no me dio tiempo a decir más porque me dice que ya lo ve jejee. Cuando llego a recepción este chico ya se ha ido, aunque Katz me dice que mañana tenemos contratada la excursión que habíamos comentado.

Como queda aún un rato largo para la cena, cogemos el listado de bebidas y pedimos para ir probando. Salimos fuera, y vamos hacia las tiendas para curiosear. El chico de la tienda de papiros nos pilla por banda y nos mete dentro para enseñarnos. La verdad es que son muy chulos. De regalo, nos escribe nuestros nombres en árabe en un marcador de libros de papiro. Él se llama Mido, es majete y estamos allí un ratito hablando con él, nos despedimos después de enseñarle la frase “Yo se hablar un poquito español”.

Cena (pasta), y habitación hasta mañana.

2015.12.05… Más snorkel y sol

Estamos despiertos de nuevo muuuuy pronto, así que no queda otra que remolonear hasta las 7 que se pueda bajar a desayunar. Dada esa hora, bajamos como rayos. El desayuno igual que el día anterior, sólo que desayunamos fuera al aire libre, con uno de los cachorros sin fuerzas el pobre tirado debajo de la mesa.

Hablamos otro poco con Asraf, que nos envía a un coche a buscarnos para llevarnos al hotel Oriental Bay que tenemos reservado desde casa. Le decimos que pase a las 11, ya que en los papeles ponía que el check-in era a las 12.

Subimos a la habitación y vagueamos, ya que no me apetece ir a dar una vuelta y mancharme para llevar cosas mojadas al otro lado. Maletas hechas y a las 11 puntual ya está ahí el taxi.

Bajamos, y antes de montarnos en el coche le damos al perrito micro mini de Katz lo que nos quedaba de la torta que compramos en la panadería de Luxor y que habíamos encontrado en una mochila al rehacer las maletas.

En menos de 20 minutos estamos en el nuevo hotel. El recepcionista no me cae bien, me parece un soso seco, y no empieza a explicarnos las cosas hasta que Katz no está al lado.

Pulseritas puestas, y un señor nos acompaña a la habitación, donde nos enseña todo a la espera de una propina que no llega. Lo sentimos, pero nos queda muy poco dinero, y todo en billetes grandes.

La habitación es gigante, con una cocina americana abierta a un salón nada más entrar, y luego la habitación y el baño. Además, un balconcito.

1128. Vistas desde el Htl Oriental Bay, Marsa Alam

Miramos la tarjeta que nos han dado con los restaurantes abiertos, vemos la hora y… ¡primera comida buffet en el hotel!!! La pasta hecha al momento triunfa.

Después, vamos a la playa del hotel para consultar sobre los cursos de buceo a la empresa que tiene ahí el chiringuito. Sale caro, y las salidas para hacer buceo también. Vemos dos salidas para hacer snorkel que nos pueden encajar.

De aquí a la habitación a coger bártulos y piscina, ya es tarde para mi para bañarme y me apetece un poco de sol en la tumbona. Katz se mete en la piscina, y va a la barra sumergida a pedir algo. Allí conoce a dos gemelos alemanes. Mientras, a mi me da la chapa el que vende excursiones en quad.

1109. Hotel Oriental Bay, Marsa Alam

Cuando Katz vuelve a la tumbona, se lía a hablar con un alemán que está en la tumbona de al lado y que tiene unas ganas de hablar de la pera. Se llama Judo (al menos suena así jajaja), y estamos ahí un rato de charla hasta que nos dice que la piscina de abajo es de agua caliente… ahí que va Katz a probarla jeje.

Cuando estamos en la habitación preparándonos para ir a cenar, suena el teléfono, y le digo a Katz que coja que seguro que es Asraf con el amigo que tiene la empresa de buceo. Efectivamente, es él. Katz habla con el amigo y aunque el curso de buceo es caro, queda con él mañana en el hotel para que nos diga excursiones de snorkel.

Por lo demás poco que contar, todo incluido, así que bebidas, cena (pasta de nuevo), y pronto a la cama para aprovechar el día.

2015.12.04… Explorando los mares de Marsa Alam

Lo bueno que tiene irse pronto a dormir, es que estás despierto temprano. Así que vemos el amanecer desde la cama. Además, desde el balcón vemos unos cachorros abajo jugando, Katz empieza a llamarles desde el balcón y se vuelven locos porque no ven a nadie.

Hacemos tiempo a que den las 7, que es la hora a la que nos dijeron que empezaban los desayunos, y bajamos. Al llegar a la recepción no hay nadie. Katz empieza a decir “Hello, hello”, y de repente veo por el rabillo del ojo algo que se mueve a mi izquierda justo detrás del mostrador. Es el chico de recepción del turno de noche, que nos dice que estaba tumbado porque le duele la muela. Le decimos si podemos tener ya el desayuno, y nos dice que esperemos en el restaurante, que ahora va.

Pasamos al restaurante, y salimos por la otra puerta porque vemos que ahí están los cachorros. Hay tres o cuatro casi iguales, y uno super mini que está tirado y parece que no puede con su vida. Uno de los cachorros es bastante avispado y más despierto que los otros, y enseguida empieza a jugar con Katz, que ya ha hecho un amigo fiel. Entro al restaurante, y Katz va al baño a lavarse las manos, a donde le sigue el cachorrillo y le espera fuera, luego le espera fuera del restaurante.

Nos empiezan a traer cosas, y nos traen una bandeja de pepino con tomate. Luego una cesta con pan de pita, además una tortilla francesa con pimienta, una bandejita con un quesito, una mantequilla y una mermelada a cada uno. A mi un café y a Katz un té. El café es de puchero de toda la vida, con los posos abajo del todo. La tortilla me sabe a gloria.

Salimos fuera y hablamos un rato con el chico de recepción, que se llama Asraf. Le comentamos que queremos ir a la playa, y nos dice que en la más cercana al hotel no se puede. Se ofrece a hacernos un “tour” por la playa y que lleguemos hasta el centro para ir a su casa, que nos invita a un té. Parece muy majo y habla inglés bastante bien, así que aceptamos la oferta, ya que insiste bastante. Subimos a la habitación y cogemos lo necesario para ese rato, antes de irnos del hotel con Asraf, que ya ha terminado su turno, le avisamos a la señora del hotel que por favor avise al señor de ayer para que sobre las 11 esté ahí para llevarnos a una de las playas cercanas.

Asraf nos lleva hacia el paseo que va junto a las playas, vemos que casi todo está acotado excepto una mini playa que “pertenece” a los apartamentos donde George está alojado. De ahí al centro del pueblo, y a casa de Asraf. Ahí está la mujer, y nos invita a un té y hace palomitas para todos. Al poco llega también una de las hijas, y allí estamos viendo la tele y charlando.

Al final el señor del hotel viene a por nosotros con el motocarro a casa de Asraf, que ya ha hablado con él y lo ha organizado. A las 11 está ahí, nos despedimos de la mujer y la hija de Asraf dándoles las gracias y nos subimos al carro con una peque de unos 5 años.

1071. Katz, en motocarro de Marsa Alam City a la playa 7 kilo 1072. En motocarro de Marsa Alam City a la playa 7 kilo

Le pedimos que pare en el hotel, así cogemos las gafas y los tubos y alguna otra cosilla necesaria para estar un par de horas en la playa. Le decimos que nos lleve a la de la derecha, la que está a 7 kilos jeje.

1075. En motocarro de Marsa Alam City a la playa 7 kilo 1076. Saioa en motocarro de Marsa Alam City a la playa 7 kilo

El trayecto se nos hace bastante corto, y cuando llegamos allí sólo hay una furgoneta con gente que va a bucear. Katz les pregunta por el precio del curso de buceo para mi, pero sale sobre 350 eur, así que me voy olvidando.

Nuestro taxista nos dice que nos espera ahí, pero nos da cosa tenerle todo el rato esperándonos y le insistimos para que se vaya y vuelva luego a buscarnos. Le decimos que se pase a por nosotros a las 3, y nos vamos a la izquierda de la playa. Allí queremos aprovechar el tiempo y nos metemos rápido. Yo tardo bastante en entrar porque me da mucha cosa, no quiero cargarme coral y voy con mucho cuidado.

1079. Katz, Playa 7 kilo, Marsa Alam

Precioso, no puedo decir otra cosa. Miles de peces, coral, un poco de corriente pero vemos mucho de todo sin problema. Al cabo de un rato me empiezo a quedar fría y las gafas me hacen mucho daño, así que decido salir. Katz vuelve a entrar un poco, mientras yo voy saliendo despacio. Se ha levantado bastante viento y aunque la temperatura es buena, al salir me quedo un poco fría.

Nos damos cuenta de que la furgoneta con los buceadores también se ha ido, así que estamos solos. Una playa, rodeada de desierto y con una carretera secundaria que pasa cerca pero por la que no hay tráfico. Solos, en medio de todo aquello. Me encanta. Disfruto. Disfruto del paisaje por un lado de las montañas de arena con sus tonos que van del ocre al rojizo y al marrón, por el otro del agua turquesa, azul, transparente a trozos… Pienso que esto es un lujo que muy poca gente tiene, soy afortunada.

Volvemos a nuestro rincón, y decidimos ir a la mitad de la playa ya que parece que también hay coral por ahí. Katz es el primero en entrar a ver si merece la pena, ya que a mi me da pereza con este viento. Mientras él está en el agua, viene una furgoneta con gente para bucear. Cuando sale, me dice que tengo que entrar, que merece la pena, así que aunque aún costándome, ahí que voy. Uffff… sin palabras. Es que nunca he visto tal cantidad de peces y de colores bajo el agua.

1085. Saioa, Playa 7 kilo, Marsa Alam

Cuando nos cansamos ya salimos del agua, y vemos que queda una media hora para que venga nuestro motocarro, así que nos acercamos a la carretera para no mancharnos mucho más de arena y secarnos un poco.

1098. Playa 7 kilo, Marsa Alam

Allí esperando pasa un coche con unas chicas dentro que nos saludan y nos lanzan besos. Un poco más allá, el coche entra en la playa y se bajan. Nos empiezan a hacer señas, y nos acercamos hacia ellos, aunque antes me pongo el pareo por encima. Cuando ya estamos juntos, piden hacerse fotos, pero nos dicen que nosotros no podemos hacerles a ellos. En fin… nos hacemos fotos y están encantadas. No hablan inglés, se despiden de nosotros y van hacia el coche, al poco las vemos metidas en el agua bañándose con los vestidos que llevaban y los pantalones y velos…

1095. Saioa y chicas, Playa 7 kilo, Marsa Alam

El motocarro está puntual. Nos lleva al hotel, y ahí es cuando flipamos porque nos pide el doble del precio acordado, excusándose en que le hemos mandado irse y volver, y es doble gasto. Por mucho que le decimos que lo hemos hecho por él para que no esté 4 horas ahí sin hacer nada, no hay forma y por no perder más tiempo le damos lo que pide. Eso si, nos dice que si queremos nos lleva hasta el centro gratis, así que le decimos que en 10 minutos estamos, y en 10 minutos clavados después de ducharnos, cambiarnos de ropa y coger lo necesario estamos junto a su motocarro.

Le pedimos que nos deje junto a la mezquita, y de ahí vamos dando una vuelta y entrando en tiendas para ver si hay algo interesante. Al final de la calle, compramos agua en una tienda, y enfrente en un local nos sentamos a comer unas pizzas. Nos pedimos una cada uno, además de otra cosa que es como un rollo de pollo con verduras.

1105. Katz, Pizzas, Marsa Alam City

Una comida-cena muy rica, la masa de las dos cosas es de hojaldre, y como hemos pedido demasiado y estamos ya un poco reventados, los trozos que no nos comemos nos los llevamos envueltos y pensando en los chuchines de debajo del hotel.

Volvemos a la primera tienda que hemos visto a por un bañador para Katz, pero no tienen tallas. El chico del puesto de al lado, muy majo, nos acompaña a otras tres tiendas a ver si hay suerte, pero nos vamos con las manos vacías, no sin antes ser invitados a un té que rechazamos amablemente.

Volvemos poco a poco al hotel, pero el camino se me hace eterno. Damos de comer a los perrines, aunque no vemos al majete ni al super mini.

Habitación, y cama hasta el día siguiente.

2017.10.11… La despedida de las ballenas

Me despierto durante la noche con frío, a la mañana igual. Se nota que ha refrescado, aunque el cielo está despejado. Desayunamos galletas y magdalenas con zumo, y a las 7.30 estamos en Liquid.

Vamos a hacer el buceo con una pareja más mayor, Marta y Carlos, y 2 profes más otros 2 de prácticas, así que genial. Con todo preparado a la playa de nuevo, consigo montarme a la primera a la zodiac.

Otra vez mucho oleaje, vemos 2 ballenas cerca. El buceo genial, más morenas, y muchos muchos peces, pero ninguna manta raya o tortuga.

A la subida en la parada de seguridad me mareo de nuevo. Cuando llego arriba me quito todo rápido y Katz vuelve a ayudarme para subir. Esta vez consigo retener el desayuno.

La profa jefa nos da la enhorabuena a todos porque dice que ha sido difícil. Nosotros como somos novatos ni lo hemos notado jajajaaaa

Vamos al Liquid, Katz se clava una astilla en el pie mientras se quita el neopreno. En el jardín hay unas ranas mini. Una de ellas se le sube a Katz a la cámara.




Nos bañamos en la piscina de nuevo, y vamos al hotel. Katz se come los espaguetis que sobraron ayer, y nos echamos una pedazo siesta mañanera.

Salimos al mercadillo que yo tengo hambre, por el camino nos encontramos con Ana y Pablo. Ella es una de las profes en prácticas que ha buceado con nosotros esta mañana. Venían por 2 meses, pero tienen que regresar a casa urgente, así que mañana cogerán el bus con nosotros a Maputo. Nos encontramos con los sudafricanos, y vamos a comer una tortilla. Me la como entre pan y pan para que llene un poco más jeje

Vamos al super y cogemos galletas para mañana, un zumo, 2 cervezas y 2 helados de “death for chocolate”.

Y vamos al Liquid de nuevo, que Katz se había olvidado su máscara, y vamos junto con Ana y Pablo al Fátima a preguntar el horario del bus, aunque Ricardo nos da algunos consejos.

Echamos la tarde luego sentados con Yan y Barb, la pareja de Sudáfrica, en el Fátima viendo las ballenas saltar desde allí y charlando.



De vuelta al hotel hacemos maleta y reorganizamos, que a partir de ahora viene el frío.

Katz se quita la astilla que se le había metido en el talón en el Liquid. Vamos a cenar un pizza y a dormir de nuevo.

 


Gastos del día para 2 personas:

Tortilla + pan = 112 m.

Buceo = 40 usd x 2 personas = 80 usd

Supermercado = 463 m.

Cena = 300 m.

Alojamiento = 1500 m.

Total = 80 usd + 2375 m. = aprox 97 eur


 

2017.10.10… En compañía de tiburones ballena de nuevo

Desayuno en el hotel a base de las magdalenas y galletas que compramos ayer, con zumo y leche con té para Katz. Rato de ocio y escribir este diario, echar unas decenas de fotos a un escarabajo…


¡Y al Liquid a por el segundo safari!

Esta vez somos muchos, 15 personas. Vamos con Ricardo, un chico colombiano. Vemos de nuevo el tiburón ballena… ¡increíble! Pero no vemos nada más, ni ballenas ni delfines ni mantas rayas…

Cuando llegamos al Liquid, nos dicen que sólo tenemos 20 min libres antes de preparamos para el buceo, así que pedimos aquí mismo una lasaña de espinacas para los 2, comemos y a prepararse.

Con todo el equipo revisado, vamos hacia la playa, donde botamos la zodiac y salimos. El mar ser mueve un montón, la zodiac parece que va volando. Hay unas olas muy grandes. Cuando ya estamos cerca del punto, nos dan las aletas y nos ponemos el chaleco. Un poco más cerca nos dan ya las gafas, y con ello puesto vamos al punto donde bajaremos y todos a la vez nos echamos hacia atrás en la zodiac. ¡Qué decir del sitio! Muy bonito, corales y miles de peces, morenas gigantes…

A la subida me empiezo a marear, una vez arriba me quito como puedo el chaleco y lo paso, Katz me ayuda a subir y una vez arriba a potar… la lasaña de espinacas nos ha dado de comer a mi y a los peces jeje

Una vez en tierra se me pasa todo, en Liquid nos bañamos en la piscina para quitar el salitre, y salimos al super que está cerca, para comprar la cena.

Al salir del Liquid están los sudafricanos que conocimos en Vilanculos ahí… ¡y han traído el bañador que se olvidó Katz allí! ¡qué majos!

Vamos al super y compramos espaguetis y tomate frito para cenar. También un helado, pero nos equivocamos y no es el “death for chocolate” que quería Katz y que probó ayer. Vamos con los sudafricanos a recoger el bañador, y quedamos en vernos mañana.

De vuelta en el Hostel Katz prepara la cena mientras yo Interneteo un poco, tengo hambre y frío y estoy cansada.

Cenamos luego con Carlos y Marta, mientras comienza otra tormenta con bastantes relámpagos. Luego friego yo, y a dormir que ya es hora y el buceo cansa jeje.

 


Gastos del día para 2 personas:

Ocean Safari = 40 usd x 2 personas = 80 usd

Comida = 400 m.

Buceo = 40 usd x 2 personas = 80 usd

Supermercado = 450 m.

Alojamiento = 1500 m.

Total = 160 usd + 2350 m. = 162 eur


 

2017.10.09… Conociendo al tiburón ballena

Me despierto a media noche con el sonido de unos truenos. Katz está con tapones y ni se entera. Los truenos se van oyendo cada vez más cerca, hasta que empiezo a oír gotas en el techo, y noto alguna de ellas… ¡no me jorobes que va a haber goteras! Al poco Katz se me junta y me dice que se está mojando, que le está lloviendo encima… ¡claro! ¡Es que a su lado está la mosquitera con persiana, y el agua entra por ahí! Sigue lloviendo con ganas bastante tiempo.

Nos levantamos y vestimos. El día parece nublado, pero al menos no llueve. Vamos al mercado a ver lo que podemos desayunar… una señora nos quiere vender media docena de huevos por 75 m., pero no me apetece ir a cocinar ahora.

Al final entramos en un puesto donde nos hacen una tortilla a cada uno con tomate y cebolla. Además nos compramos 1 pieza de pan para cada uno.

Ya con la tripa llena volvemos a la habitación a cambiarnos y ponernos bañadores, y vamos tranquilos al safari. En el Liquid Ocean nos dicen que al final no tienen salida, que si queremos lo podemos hacer con Tofo Diving, y aceptamos. Nos llevan en coche hasta allí.

En Tofo Diving nos dan papeles a rellenar, elegimos aletas, nos dan una camiseta, explican alguna cosilla como la distancia mínima que hay que dejar entre nosotros y el tiburón ballena, y algo más de media hora después vamos ya a la zodiac.

Primero tenemos que ponemos todos en los laterales a empujar para meterla al mar, cuando cubre ya un poco dicen “chicas dentro” y nos metemos todas… o esa es la teoría, porque yo no puedo entrar ahí sin ayuda. Luego dicen “chicos dentro” y yo aún estoy intentando subir jajajaaaa

Al final me ayudan desde dentro, y subo. Katz aún no ha subido, le pasa lo mismo que a mi, que no puede sin ayuda jeje

Una vez dentro hay que agarrarse bien, ya que ponen la zodiac a bastante velocidad y va saltando y pegando unos botes de alucinar.

Al poco vemos una ballena jorobada, y luego otra… ¡qué chulas! ¡Y qué cerca!

Luego estamos un buen rato dando vueltas sin ver nada, hasta que al cabo de un rato nos dicen…. ¡Al agua! Salto y cuando las burbujas se apartan de mi cara, veo que estoy junto al tiburón ballena. Enorme. Demasiado cerca.

Así que nado para apartarme y busco dónde está Katz para ubicarle. Nos ponemos a nadar detrás del tiburón ballena pero lo perdemos rápido. Subimos (o nos suben) a la zodiac, y volvemos a echarnos 3 veces más, 2 para otros tiburón ballena y otra para una manta raya que no logro ver. Precioso. Mañana más.

Cuando estamos llegando a la orilla nos avisa el instructor de que nos agarremos bien, que no nos caigamos. Me cojo fuerte a varias cuerdas, pero aún así me lanzo contra Katz con un rasguño de la cuerda en mi pierna.

Ducha y al Liquid a contratar otra para mañana. Una vez aquí nos lanzamos y contratamos para las 2 un buceo. Mañana día completo.

Ahora ya sólo queda comer. Pasamos por al lado del super, y cogemos magdalenas y zumo para el desayuno de mañana.

Y vamos donde Elena, donde ayer le pedimos un menú para hoy de camarones con patatas para mi y carne con patatas para Katz. Katz se coge para empezar una salchicha. Los camarones están fritos, pero se agradece comer algo diferente. Katz dice que su carne está muy rica, aunque no es mucha cantidad. A la salida del mercado compra 2 samosas.

Y venimos al hotel, vamos a la playa, volvemos al hotel, y vamos a dar una vuelta al super, donde miramos precios de la pasta y el tomate para mañana hacernos para comer. Y compramos agua, unas galletas para el desayuno, leche y un helado Magnum “muerte por chocolate” para Katz, que le flipa.

Volvemos al hotel, charla con los catalanes de nuevo, y a la habitación a las 8.15 donde me quedo dormida al minuto de tocar la almohada.

 


Gastos del día para 2 personas:

Desayuno = 100 m. x 2 tortillas = 200 m.

Pan = 12 x 2 piezas = 24 m.

Ocean Safari = 40 usd x 2 personas = 80 usd

Super = 542 m.

Salchicha = 30 m.

Comida = 500 m.

Samosas = 20 m.

Alojamiento = 1500 m.

Total = 2816 m. + 80 usd = aprox 103 eur


2017.10.07… Peces y corales a mogollón

A las 3 me despierto con música bastante alta, que ya no quitan, así que no duermo más. A las 5 suena la alarma para ir a ver el amanecer, intento despertar a Katz pero es imposible, está como un tronco. Así que me visto, y ya al final se despierta y dice que viene conmigo. La puerta está candada, Katz le dice a uno y nos la abren. El cielo está chulo pero como hay nubes no se ve tan bonito como pensaba.


Aún así nos quedamos un rato viendo, luego vamos y empezamos a recoger la tienda y doblarla lo mejor que podemos. Con todo recogido, dejamos las mochilas y bolsas en recepción. La italiana nos mira un poco mal.

Y vamos al centro del pueblo, parada en el super del indio a comprar un zumo (se ha molestado en buscar de naranja, que ayer no había y hoy si tienen) y vamos a la panadería. Yo desayuno café expreso con cruasán (son macizos, más tirando a pan) y un trozo tarta de chocolate. Katz un trozo tarta de chocolate y una tortilla, que también le traen con cebolla y tomate, y patatas fritas.

De aquí directos al Dolphins, llegamos los primeros y mientras esperamos nos damos crema. Van viniendo el resto, somos muchos, cogemos aletas y vamos a los barcos. Hoy Mitu viene con nosotros.

Cuando bajamos a la orilla, hay una zodiac y un bote. En la zodiac hay mucha gente así que nos montamos en el bote con 3 chicos de Lisboa. El bote va mucho más lento que la zodiac, pasan la comida a la zodiac pero aún así nos quedamos atrás y Mitu y la zodiac dejan de verse.

De repente los chicos que llevan nuestro bote se paran y miran el mar, giran… ¡han visto delfines!!!! Los vemos bastante cerca, y con este color de agua tan transparente está precioso.

Cuando llegamos a Bazaruto los otros llevan allí un rato, tenemos 10 min para coger lo que necesitemos para el snorkel y salimos.

Volvemos al bote. Arrancamos antes que la zodiac, así que un poco más allá paramos a esperarla. Cuando llegan arrancamos, pero poco trozo porque el bote se para. El chico intenta arreglarlo, pero no puede y hace señas a Mitu, que gira y viene hacia nosotros. Parece que intenta hacerse el guay girando al lado nuestro, pero lo que consigue es golpearnos. Se le estropea también la zodiac.

Estamos 5 min zodiac y bote parados, hasta que nuestro conductor consigue arreglar el bote casi al tiempo que Mitu la zodiac. Mitu nos hace cambiarnos a la zodiac, y manda al bote de vuelta a la isla.

Cruzamos una zona de fuertes corrientes y la zodiac da unos botes tan enormes, que uno de los de Lisboa va dando botes y levantándose por completo.
Mitu para la zodiac y nos echamos al agua, preciosos peces y corales en esta zona. De los mejores que hemos visto, al nivel de Egipto.

Volvemos a la zodiac, cuesta subirse. Mitu me coge del brazo y me pega un tirón para subir que parece que me lo ha dislocado… ¡será bruto el tío!

Volvemos a la isla, hora de la comida. La misma que ayer pero sumando pescado. La cantidad para todos los que estamos no es mucha, de hecho yo no como mucho. El pescado es tipo atún, está muy seco.

Tiempo libre, aprovechamos para pasear y subir la duna. Nos quemamos los pies, está que arde.







Bajamos y Katz vuelve al agua a hacer snorkel, yo ya tengo el bikini seco así que no me meto. Le voy siguiendo, le veo que saca la cabeza y me pide la cámara.

Voy a la mochila, y ya la cojo que hay que irse, vuelvo donde Katz, y le doy la cámara avisando que nos tenemos que ir. Sale al poco y me cuenta que ha visto una morena gigante.

De nuevo al bote, y vamos a la isla de Benguerra. Como Mitu dice que no hay buen snorkel, paseamos por ella en el rato que nos dan libre.



Cuando volvemos al bote, estamos hablando en la orilla con Marco, un chico de Suiza, y Katz ve saltar una manta raya. Coge gafas y tubo y se mete, pero ya no ve nada.

Montamos al bote y pregunta a los chicos que lo llevan, nos dicen que ahí se pueden ver mantas rayas y tortugas… ¡mecagüen la leche Mitu!!!!

Nos dejan atrás de nuevo, nos llevan al mismo Baobab. Recogemos las cosas, nos vestimos y despedimos de los chicos de Sudáfrica. Preguntamos al de la entrada por un tuktuk para ir donde las chapas, nos dice que 100 m. pero como nos parece caro salimos. Vemos un tuktuk y vamos, el conductor no está, pero hay una chica que nos hace el favor de llamar por teléfono a otro. Mientras esperamos me doy cuenta de que Katz se ha olvidado el champú, así que voy corriendo a cogerlo. Vuelvo y sigue sin estar el tuktuk, así que empezamos a andar.

De camino lo encontramos, nos pide 100 m. La chica nos había dicho que 50 m. y nos dice que vale. En la estación de chapas, nos dicen que ya no hay a Maxixe. Tenemos que ir a Pambarra y de ahí coger a Maxixe. Así que cogemos una chapa a Pambarra, bastante cómoda. Tardamos como 50 min en llegar, así que estamos ahí sobre las 6.20. Ya ha oscurecido.

Katz empieza a preguntar a la gente, nos dicen que ya no hay chapas a Maxixe, que estemos atentos al camión… ¿camión? Y vemos cómo cada vez que pasa un camión le hacen dedo… hasta que pasa uno que para.

Katz va allí con otros 3, nos coge a todos. Vamos con mochilas y bolsas, subimos… ¡y es que en la parte de atrás de la cabina tiene 2 literas! Así que así hacemos el camino a Maxixe, con otros 3 chicos, sentados todos en la litera de abajo, tan cómodos que incluso echamos siesta. El trayecto nos cuesta 400 m. los 2, le dejamos 50 de propina.


Nos montamos en un coche ya que el camión ha parado a las afueras, y nos deja cerca de un hotel dicen… Vamos andando y si, hay un hotel. Entramos y empezamos a subir por unas escaleras. Da miedo, todo sucio, sin luz y sin gente… ¿dónde vamos?

Justo lo vemos y preguntamos, es caro pero a estas horas (11 de la noche) no hay otra cosa, así que nos quedamos. La habitación está muy bien, pero sin wifi ni desayuno.

Me miro el culo, que me ha estado doliendo todo el viaje, y es que lo tengo al rojo vivo de una quemadura del sol…

Crema y a dormir rápido que es muy tarde.

 


Gastos del día para 2 personas:

Desayuno = 400 m.

Tuktuk en Vilankulos = 50 m.

Chapa de Vilankulos a Pambarra = 50 m. x 2 personas = 100 m.

Camión de Pambarra a Maxixe = 450 m.

Hotel = 2000 m.

Total = 3000 m. = aprox 41 eur


 

2017.10.06… El Caribe Mozambiqueño

Nos levantamos pronto, y aprovechamos a montar la tienda para la próxima noche. Con ella montada dejamos todo dentro, preparamos la mochila para el día de excursión y ¡al centro a desayunar!

De camino paramos en la tienda-super de ayer, que hemos rebautizado como la del indio, y compramos un zumo de mango, ya que no tienen de naranja.

Vamos a la panadería pastelería a la que fuimos ayer con Jonas, está cerrada. Preguntamos y nos dicen que abre a las 7, pero son y 10. Nos quedamos fuera esperando, mientras vemos las colas de la panadería de al lado. Un niño nos pide dinero, al final Katz va y le compra una barra de pan y se la da con algún chupa chups. Creemos que son 3 ó 4 niños que viven en la calle. Al final la panadería abre a las 7.20.

Entramos y yo pido tarta de chocolate, Katz de fresa. Un rato después, nos dice que de la de fresa no que está mala. Así que Katz se coge un bollo que hay pero no le va mucho, yo me como la tarta de chocolate pero está muy seca. Mientras pagamos, Katz ve una carta, se puede pedir tortilla, así que dice que mañana desayuna una tortilla jeje

Vamos al Dolphins, está Alfiedo y nos presenta a Mitu, otro de la agencia. Pagamos la excursión, al final vamos a Magaruque. Con los catalanes Carlos y Marta. Esperamos, se juntan varias personas a nosotros, pero la mayoría se van y nos quedamos con 2 chicas portuguesas. Seremos los 6 en la excursión de hoy. Nos sacan aletas para elegir, y nos subimos al dhow.

El viaje es lento pero da gusto, me encanta. La temperatura es muy buena, y corre una brisa que se agradece.

Mientras nosotros hablamos con los catalanes, las portuguesas ayudan a los 2 chicos del dhow a preparar la comida. Al final por vacilar a Katz le toca limpiar la lechuga jajajaaaa

El último tramo de bote se pasa rápido, ya que nos dan cangrejos (como las nécoras en España) para que comamos. Están calientes y los han cocido con pimiento y cebolla, pero de verdad que a todos nos saben riquísimos. Menos a Katz, que se come 2 plátanos jeje

Llegamos a la isla, y mientras descargan tenemos un poco de tiempo, nos metemos al agua pero ahí el snorkel no es muy bueno. Salimos y nos dicen que vayamos al final de la isla, nos acompaña uno de ellos para decirnos dónde. De ahí nos metemos y tenemos que ir nadando hasta el dhow.

El fondo no es muy bueno, el poco coral que hay está machacado, el resto son rocas y arena. Pero sí que hay peces diferentes, más grandes de lo normal.

Katz se corta con un coral, a mi los tendones del pie se me suben continuamente. Cuando llego al dhow están curando a Katz, tiene un corte bastante gordo en el dedo.

Vamos donde hemos dejado antes las cosas, y ya es la hora de comer. Hay arroz blanco; un guiso como de tomate, pimiento, cebolla y patata con judías; lechuga con tomate cebolla y pepino; y calamares cortados en tiras. Además cangrejos y fruta (naranja, piña, y papaya). Yo me hago una mezcla de arroz con algo de patata y calamares, muy rico.

Luego tiempo libre, vamos hasta el extremo de la isla, donde vemos una estrella de mar.





Nos volvemos a meter al agua a hacer snorkel y vemos 2 peces león super cerca, y vuelta al barco y a Vilankulos.



Cerca ya de la costa deciden izar las velas, así que mientras los dos chicos del dhow lo hacen, a Carlos le toca ponerse al mando jeje


Vamos al hotel, nos despedimos de Carlos y Marta, luego nos veremos por la noche por aquí. Nos duchamos y salimos a cenar algo.

Pasamos por la oficina de información turística, y justo llega Jonas con 2 chicos franceses que vienen mañana con nosotros a Bazaruto.

Vamos al hotel de los alemanes a cenar. Por cierto, en realidad su nombre es Complexo Alemanha, y totalmente recomendable. Katz pide hamburguesa y yo tortilla. Increíble cómo está la tortilla, con cebolla y tomate pero riquísima. Las patatas también. Todo acompañado con una cerveza de 550 ml.

Y al hotel, ya ha oscurecido. Como creo que se cuál es la habitación de Carlos y Marta, les dejaremos una nota con nuestros tlfs, porque a estas horas ellos ya se habrán ido a dormir que mañana tienen que madrugar bastante para ir a Tofo.

Y ya en el hotel, encontramos una nota enganchada a nuestra tienda con sus teléfonos… se nos han adelantado jeje. Katz se pone el bañador que quiere bañarse de noche. Vamos y la puerta está cerrada con candado, pues nada… pero yendo a la habitación Katz ve a unos chicos a los que pregunta, y le dicen que claro que puede… llaman a un chico de seguridad para que nos abra. Así que baja y se mete al agua, yo le veo desde la orilla jeje.

 


Gastos del día para 2 personas:

Super = 80 m.

Pan = 12 m.

Desayuno = 200 m.

Excursión a Magaruque + excursión a Bazaruto de mañana = 4500 m. x 2 = 9000 m.

Cena = 300 m.

Alojamiento en tienda de campaña = 800 m.

Total = 10392 m. = aprox 140 eur