2015.12.12… Día de aviones

15 minutos antes de las 2 suena mi alarma, despierto a Katz y nos preparamos. Hacemos el check-out, nos dan una cajita con un desayuno, y para fuera en busca del taxi.

1188. Pano, Htl Alf Leila Wa Leila, Hurghada

Mientras vamos al aeropuerto, miramos lo que incluye la caja del desayuno, que es un poco voluminosa e incómoda de llevar, y vemos que hay una bandejita de dulces y otra de salados con algo de queso que no nos vamos a comer, así que le preguntamos al taxista si lo quiere y le dejamos las 4 bandejitas. Nosotros nos quedamos con los zumos y cuatro manzanas en total.

Cuando llegamos al aeropuerto, el taxi para en un control de policía donde le dan un ticket y entramos mientras nos cuenta que tiene que pagar el parking, que son unos 10 eur al cambio. Llegamos y cuando Katz le va a pagar lo convenido, 70 libras, le vuelve a preguntar por lo del parking, y el chico insiste en que tiene que pagarlo, pero que no pasa nada, que no nos preocupemos, que él nos había dicho que 70 y eso es lo que nos cobra… Como nos asegura que es cierto, Katz al final le da los 10 eur, aunque yo no le creo mucho… Ya dentro del aeropuerto, Katz pregunta y el parking son 5 libras en realidad, menos de un euro… vaya timada nos ha pegado!!!! jajajaja

Aprovechando la wifi del aeropuerto, y mientras esperamos a que empiece el embarque, Katz le manda un whatsapp al taxista para desquitarse.

Embarcamos, y una vez en vuelo Katz se pasa a la fila de delante que tiene más hueco para las piernas, así tengo para mi sola los tres asientos. Poco los disfruto, ya que no cojo ni la comida que dan y después de ponerme una peli tipo Antena 3 de sobremesa, me quedo frita casi todo el vuelo.

Llegamos a Estambul, y al buscar el cambio de puerta para el siguiente avión, un chico le pregunta a Katz ya que no sabe muy bien cómo se hace. Siguen hablando, y al final nos explica que él es egipcio y su novia es de Bélgica y que va para allí a vivir con una visa de 2 meses, que es la primera vez que viaja y está un poco nervioso, y que la gente parece muy fría y seria.

Nos despedimos de él y vamos hacia nuestra puerta. El vuelo de Estambul-Bilbao se hace bastante más pesado, los asientos son más pequeños e incómodos y no hay pantalla individual. El desayuno del avión muy rico, yo de los salados no como mucho y lo come casi todo Katz, a cambio yo me como tres panes con mantequilla y mermelada que me saben ricos ricos.

Y a las 12 aterrizamos en Bilbao, ya estamos en casa.

Me quedo de este viaje aparte de con lo monumental y la naturaleza, con la hospitalidad de la gente. ¡Quiero volver ya! Pero por el momento… ¿a dónde será el año que viene?

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2015.12.11… Último día de vacaciones

Último día de vacaciones. Día relajado en el que no hacemos nada. Desayuno, piscina, snaks, bebidas, comida, piscina…

1187. Htl Alf Leila Wa Leila, Hurghada

A última hora de la tarde y como en la tienda del hotel no han conseguido la camiseta de la Selección de Egipto, salimos a ver si la encontramos por alguna de las tiendas de fuera.

No hay muchas tiendas que la vendan, la mayoría venden del Barça o Madrid, pero la de Egipto es complicado.

En el hotel seguimos aprovechando. Mientras yo me preparo para la cena, Katz se pasa por recepción para que llamen al taxista que nos encontramos el primer día y que nos dijo que eran 70 libras para ir al aeropuerto, ya que en el hotel nos cobran un poco más caro, 10 eur. Quedamos con él a las 2 de la mañana.

Última cena, último gintonic (alguno quiso batir récords con 10), y a la habitación a dejar todo preparado.

En una de las bolsas encontramos un pan de pita no sabemos de cuando… en fin, todo preparado para no perder mucho tiempo de madrugada, nos metemos a la cama pasadas las 9 para dormir un poco.

2015.12.09… Bus a Hurghada

Bajamos a desayunar a las 7 como siempre, y cuando acabamos foto con los gemelos alemanes… jejeje que majetes.

1178. Katz y los gemelos alemanes, Htl Oriental Bay, Marsa Alam

A la habitación a hacer maletas, y con tiempo vamos a recepción a ver si pueden avisar al bus público que va a Hurghada para que pare en el hotel para cogerlo nosotros. Primero nos dicen que no hay autobús que haga ese trayecto, cuando le decimos que sabemos seguro que hay dos y le damos los datos, el chico nos dice que es verdad pero que sólo existe el primero de los que le hemos dicho. Le decimos que por favor entonces llame a ese para que pare, y nos dice que no, que no hacen paradas así en los hoteles, que tenemos que coger un taxi hasta Marsa Alam ciudad y montarnos en el bus allí mismo. Mientras un compañero suyo de recepción nos dice que es peligroso. Y además nos dicen que el trayecto es de más de 6 horas, y que en taxi son 3. Les miramos alucinados y nos vamos.

Ya fuera, hablando con Mustafa, le comentamos que no nos quieren hacer ese favor, que esperamos poder parar el bus aún sin avisarle. Aparece por allí el del taxi y nos dice que nos lleva a la ciudad por 20 eur. Después de un rato nos lo baja a 15 y después a 10 eur. No pienso coger ese taxi, me ha caído muy mal el tipo ese.

Vemos que Mustafa hace unas llamadas con su móvil, y al poco nos dice que estemos tranquilos, que ha hablado con el chófer del bus y que va a parar allí. Nosotros no nos podemos creer que al final el último currela del hotel, el que menos gana (ayer mismo nos dijo que su sueldo era de 2 eur al día trabajando de 8 a 8 con una hora para comer), sea el que nos ayude. A las 10.25, le llaman y nos dice que era el del bus, que crucemos la carretera que está a punto de llegar. Cruzamos con las mochilas, y nos despedimos de este gran chaval. Katz intenta darle 10 eur, los que nos hubiese cobrado el taxista de haber tenido que ir a la ciudad, pero no los coge diciendo que somos sus amigos.
Al final acabamos los dos en el bus llorando de ver cómo hay gente que aún sin tener nada te da todo.

Tres horas y media después (y varias paradas para recoger a gente), llegamos a Hurghada. Nos avisan para que bajemos del bus, y empezamos a andar. Nos para un taxista para ver si puede llevarnos, y le decimos que no que vamos andando, pero consultamos el precio para ir al aeropuerto y nos apuntamos su tlf por si acaso.

Tenemos suerte porque el hotel está muy cerca, así que andamos menos de 15 minutos. Al entrar, nos miran raro, y nos preguntan mirándonos de arriba a abajo si somos clientes.

El hotel es impresionante, muy bonito, y el recepcionista mucho más majo que los del otro hotel. Nos acompañan a la habitación, y nos volvemos a hacer los locos con la propina. Nos pide cambiarle monedas a billetes de euro, pero no tenemos ya. ¡Hay wifi gratis! Damos noticias después de casi una semana, y nos vamos a comer algo a la zona del snack… ellos la llaman así, porque ¡qué barbaridad! Pizzas y pasta al momento, sandwiches, perritos calientes, ensaladas, patatas fritas… ¡y crepes de postre!!!!!

Con la tripa llena, vamos a coger el bus gratuito que nos lleva a la playa. Aquí viene la decepción, puesto que no hay coral, ni peces ni nada… ¡acostumbrados a Marsa Alam esto es una mierda!!! Así que volvemos al hotel rápidamente, que hace fresco, y nos situamos hasta la hora de la cena, donde entramos a todos los restaurantes para ver qué tienen y elegir el que más nos guste jeje

Cuando cenamos, nos tomamos un gintonic para hacer tiempo a que empiece el espectáculo del hotel, tenemos curiosidad, ya que el escenario es inmenso con la copia de las principales atracciones turísticas de Egipto. Sin palabras, un espectáculo de un hotel con bailarines, derviches, caballos, camellos, iluminaciones, fuente con música y luces… ¡hasta fuegos artificiales!

1190. Saioa, Pano, Htl Alf Leila Wa Leila, Hurghada

De aquí a la cama que hemos aguantado mucho jajajajaja