2010.12.07… Baracoa: La cueva del agua

Amanece temprano y voy a informarme de horarios de bus y tren. Después camino de nuevo por el malecón hacia la colonia Asunción y me adentro en una antigua escuela en ruinas.

El lugar está desolado, parece el escenario de una peli postapocalíptica. Con mucho cuidado subo por lo que queda de las escaleras y paso un buen rato haciendo fotos.

Es temprano pero ya hay niños jugando por la calle y gente andando de camino a sus mandados (recados). Algún niño se acerca y me preguntan si soy el extranjero que juega a basket, yo les digo que sí y se ríen.

Junto al malecón hay aparcado un viejo tractor muy fotogénico y al verme con la cámara un grupo de jóvenes se prestan a posar para una foto.

Llegan Dorte y May Tone y nos vamos para la Cueva del Agua, un lugar que aparece en mi guía pero del cual no tenemos muy claro el camino.

Ya por el otro extremo de Baracoa, un socorrista nos grita desde la playa y se acerca. Habla bruscamente y con prepotencia, aunque es temprano parece tomado, se ofrece a acompañarnos hasta la cueva, a lo cual nos negamos porque nos apetece intentarlo solos. Entonces dice que los españoles vinimos, matamos a los indios y creemos que sabemos todo… No sé a cuenta de que viene eso, porque ni le conozco de nada. Las chicas me apremian para marcharnos, dicen que nos vayamos que no merece la pena discutir y luego me cuentan. Parece ser que el día anterior les ofreció a ellas llevarlas a la Cueva del Agua y como ahora iban conmigo pues le jodió quedarse sin chicas y sin propina.

Más adelante aparecen otros dos chicos y se ponen a caminar a nuestro lado sin preguntar nada. Caminan y hablan con nosotros y no podemos evitar que nos acompañen hasta la Cueva, nos dicen que ellos conocen a los dueños de ese terreno y que no se puede pasar sin su permiso. No nos creemos nada pero tampoco son muy pesados y continuamos juntos.

Descendemos por unas escaleras de madera y bajamos por las paredes de la montaña. Dentro de la cueva parece que no hay agua. Es tan transparente que hasta que no la tocas no te das cuenta de que está ahí, surrealista. Nos metemos por pequeñas grutas y agujeros, es muy divertido, aunque lo malo es que las paredes tienen un lodo que apesta.

De regreso hacemos una parada en la mini Playa Blanca y compartimos algunas historias de viaje mientras uno que pasa nos dice que el otro día el equipo al completo de Villa Clara intentó ir a EEUU de extranjis pero no sabemos si es verdad.

Por ahí continúa el socorrista de antes, parece algo mayor que yo pero no muy maduro, sigue increpando e intenta dejarme en ridículo frente a las chicas, enseña sus abdominales y se pone a hacer flexiones… ellas le hacen quedar mal a él con el poco español que han aprendido, le ignoramos y nos vamos antes de que la situación se complique más.

Cenamos de picoteo con lo que venden por los aledaños del Parque Martí, me despido y voy para la cancha de basket. Ayer uno me paró en la calle para preguntarme si era yo el que iba a jugar a la cancha del malecón y al responder que sí me dijo indignado: “pues ayer no fuiste, ¡porque fui a jugar y no estabas!” y le digo que sí fui pero quizás no coincidimos en horario.

Hoy también hay clases, toca aerobic y hay que esperar. Suena la Macarena en una de los ejercicios y al poco termina así que ya podemos jugar. Me quedo alucinado con la cantidad de nuevos jugadores que hay, resulta que han hablado por ahí de mí y se han acercado varios con ganas de jugar con el yuma (osea yo). El partido está bastante bien, los que han venido tienen más nivel. Hacemos buenas migas y se lo gozan con las fotos que les tiro.

Después, una noche más, nos juntamos Dorte, May Tone y yo y nos sentamos a charlar en la plaza, pasamos un buen rato ya que cada poco se acerca alguien a preguntar algo, a contar alguna historia o a ofrecer lo que sea y con todos vacilamos un poco y ellos vacilan con nosotros. Es muy divertido, sobre todo dos jovenzuelas alocadas que se nos ponen a cotorrear delante hablando de sus líos y su gustos estilísticos.

Ya desde Viñales Mikel me habló maravillas de Baracoa y también Maitane y Leire y otros viajeros que me crucé, y definitivamente Baracoa es “El Sitio”, de aquí me llevo preciosos recuerdos en la mochila.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s