2017.07.27… Legzira, y sus más de 5 horas de caminata hasta llegar a ella

Salimos de Bilbao a recorrer un camino con unos paisajes de infarto…

Nos levantamos pronto, hay una niebla increíble, se nota el fresco. Vamos hacia la zona del pueblo a desayunar en la pastelería que fiché ayer, la tienda de surf está cerrada aún.
Cuando entramos en la pastelería todo tiene buena pinta. Cogemos varios pasteles diferentes para compartir y probar. Justo al lado, nos sentamos en una mesa libre en uno de los bares. Pedimos café (nos sacan uno con leche, así que pedimos otro negro) y cola cao, y una tortilla, y nos metemos un buen desayuno entre pecho y espalda (cafés + cola cao + tortilla + pasteles = 3,50 €). Hay que coger energía para las clases de surf… jeje

332. Katz, desayuno, Sidi Ifni

Increíble la forma que tienen los butaneros de descargar las bombonas del camión a la calle… ¡parece que no pesan nada!

Nos ponemos en marcha que hemos tardado bastante en desayunar, tendríamos que estar ya en la tienda de surf. Cuando llegamos a la tienda, sigue cerrada. A mi la verdad es que no me importa tanto, hace fresco, el día aún sigue nublado y no me apetece mucho meterme ahora en el agua… pero Katz tiene ganas, así que entra en el hotel de al lado a preguntar. Ahí está el chico de la tienda, le decimos que vamos al hotel a cambiarnos y que en media hora estamos ahí.

Vamos rápido al hotel, y dejamos ya las mochilas medio preparadas para que luego sea llegar, ducharnos, y salir, que a las 12 tenemos que dejar la habitación.

Volvemos a la tienda, allí delante nuestro llama a nuestro “profe” particular, y mientras viene, nos va dando los neoprenos. A mi me toca largo, a Katz uno de tirantes y pantalón corto jeje. Viene nuestro profe… ¡y es el chico que vimos ayer de rastas! Nos subimos a la parte de atrás descubierta de un coche con las tablas y… ¡allí vamos!

Cuando llegamos a la playa el coche se va, y nos acercamos con nuestras dos tablas junto a la orilla. Ahí echa las dos tablas al suelo, y nos dice si queremos calentar con él… ¡pues vale! ¡Y va y se pone a correr! Oye, que ya no estamos para estos trotes… un par de vueltas después lo deja, él como una rosa y nosotros echando la gota gorda jajajjaaa.

Nos da las explicaciones pertinentes para ponernos de pie en las tablas… la teoría es fácil, y hacerlo en la arena sin movimiento también. Como 10 minutos después, cuando ya nos hemos subido en las tablas sin que él nos diga nada un par de veces, nos dice… ¡al agua!!! ¿Al agua? ¿Ya????? Pues vale… ¡vamos!!!! A mi ya me entra la risa sólo de pensarlo.

El agua está fresca, yo la verdad es que con el neopreno estoy genial. Vamos un poco hacia dentro, hay resaca que nos lleva hacia el puerto, y hay bastantes olas. Resumen de algo más de 1 hora de surf: las primeras veces yo consigo ponerme de rodillas, e incluso levantar el primer pie. El segundo ni de coña. Las últimas veces no tengo ya ni fuerzas para incorporarme en la tabla, mis brazos no pueden ya sostenerme y tan sólo me dejo ir jeje.

Katz ha resultado mejor que yo, consigue al menos intentar dignamente hasta el final levantarse en la tabla, aunque con los mismos resultados que yo. El profe es muy majo, se ríe un poco y sigue animando para que sigamos intentando, pero nos rendimos y pedimos descanso.

Nos quedamos charlando ahí 10 minutillos hasta que llega el coche. Volvemos a la tienda, y después de una foto de recuerdo, nos cambiamos y volvemos rápido al hotel. (clases de surf 35 €). Son más de las 12 y queremos ducharnos.

334. Katz y Saioa con profe Surf, Sidi Ifni

Sobre la marcha hemos decidido que iremos a Legzira andando, ya que nos han dicho que se tarda sobre 2h30′. Duchados y preparados, comenzamos la rutilla con las mochilas a cuestas. Nos han comentado que se llega andando por la playa, pero el de la tienda de surf también ha dicho algo de un trekking, así que no tenemos mucha idea jeje.

Bajamos a la playa, y 5 minutos después subimos por un camino que se desvía hacia la cima del primer montecito que hay. Ya llegando arriba un chico nos avisa de que por ahí no se puede pasar, pero de cualquier forma las vistas desde allí están chulas, ya que se ve toda la ciudad de Sidi Ifni y la playa.

337. Pano, Sidi Ifni, Camino de Sidi Ifni a Legzira
338. Katz y Saioa, Sidi Ifni, Camino de Sidi Ifni a Legzira 342. Camino de Sidi Ifni a Legzira
344. Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira

Bajamos de nuevo a la playa, y preguntamos a dos señores que vende tallas de madera. Nos dicen que por la playa sí se puede ir, pero que como ya quedan un par de horas para la pleamar habrá zonas por las que ya no se pueda pasar, pero que podemos subir al monte. Todo esto se lo entendemos a medias o nos lo inventamos, ya que sólo hablan árabe y alguna palabra de francés, pero los gestos lo arreglan todo jeje.

La playa es preciosa, y está desierta a excepción de algún pescador o alguna persona que como nosotros está dando una vuelta, pero una vuelta literal ya que los que nos encontramos ya vuelven a Sidi Ifni.

347. Camino de Sidi Ifni a Legzira

Hay grandes rocas y altos acantilados de colores rojizos, hay que saltar charcos de agua, subir alguna piedra.

349. Katz, Camino de Sidi Ifni a Legzira 352. Camino de Sidi Ifni a Legzira

Nos damos prisa porque al fondo parece que el agua casi llega a la pared del acantilado y que no hay sitio para pasar, pero por suerte llegamos a tiempo y pasamos.

Damos a una playa donde hay algunas personas, marroquíes, pero vemos que el fondo ya está bloqueado por el agua, así que… empezamos la segunda etapa del día, caminar por el monte.

Subimos la ladera del monte, cruzamos un pequeño pueblo donde nos cruzamos con perros, ovejas, vemos un pequeño burro… Un señor manda entrar en casa a una niña que sale a hacer recados, y que se asoma poco más tarde mirándonos curiosa a ver qué hacemos. Preguntamos al señor que sigue apostado en la ventana, y nos dice que si, que para Legzira hay que seguir caminando de frente… pero a nosotros nos da un poco cosa, ya que seguir caminando de frente significa caminar por un terreno con plantas bajas, pero sin nada. No hay animales, no hay gente, no hay caminos. Así que le damos las gracias pero seguimos el camino del pueblo hacia la carretera (una pista de tierra, no asfaltada).

Pero poco después vemos caminillo que se mete hacia el descampado, así que nos volvemos a meter por él. Si hubiésemos hecho caso al señor nos habríamos ahorrado un ratito, pero…

Unos cuantos pasos más allá, llegamos a la tercera etapa, o rebautizada por Katz como “río seco” jajaaaaa. Cruzamos un pequeño cauce, que imagino que en época de lluvias si eso existe aquí llevará algo de agua, pero que ahora está lleno de arena. Y seguimos el camino, de momento no se ve ni un pueblo, ni una casa, ni nada… ¿dónde narices estará Legzira? Bueno, llevamos poco… menos de 2 horas… pero nos han dicho 2h y 30 y a lo lejos no se ve nada… venga vamos a seguir…

Llegando a la cima de este monte, levanto al cabeza y veo… ¡un arco! ¡Jo que bonito se ve desde aquí!

361. Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira 363. Katz, Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira

Seguimos el caminillo del monte… Y seguimos haciendo fotos y más fotos, precioso.

367. Saioa, Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira 369. Saioa, Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira

Bajamos a la playa que hay junto al arco para verlo mejor. Parece mentira que aguanten ahí, si parece que no tienen consistencia y se van a deshacer…

377. Katz, Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira 380. Katz y Saioa, Camino de Sidi Ifni a Legzira

Vuelta al caminillo del monte, sube cuesta, baja cuesta, vuelve a subir… ahora se ve desde arriba otro arco, uno que se ha caído. Espectacular de cualquier forma, ya que se ve cómo ha quedado el acantilado totalmente liso y todas las rocas en el agua.

390. Saioa, Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira 391. Katz, Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira

Y continuamos andando. Ya se empieza a hacer largo, sobre todo porque no se ve el final… Aunque el camino merece totalmente la pena; las vistas son únicas, y vamos nosotros solos, ya que aún no nos hemos cruzado con nadie.

Se empieza a ver al fondo algo blanco, Katz piensa que es Legzira, yo no lo creo, no sé porqué pero no me cuadra… de toda formas no le quito la ilusión jeje

Al poco rato, vemos otro arco. Por supuesto, bajamos a la playa y echamos mano de las cámaras de nuevo.

393. Katz y Saioa, Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira 397. Saioa, Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira
398. Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira 401. Pano, Camino de Sidi Ifni a Legzira

Y cuando ya lo hemos mirado y remirado, volvemos a  subir al monte, al caminillo que ya nos resulta tan familiar. Pasamos la casa blanca que veíamos antes, una casa sola en medio de la nada. Encontramos unos arbolitos pequeños. Son como bonsais sin hojas, muy chulos.

416. Pano, Árbol, Camino de Sidi Ifni a Legzira

Pasamos una zona amurallada, con la muralla medio derruida. Una grieta en el monte nos hace tener que meternos hacia la carretera que va paralela al mar.

En esta cuarta etapa hacemos un trozo por la carretera, aunque no nos gusta, las vistas no son tan chulas, y además nos preguntamos si no nos estaremos perdiendo algún que otro arco, así que en cuanto vemos otro caminillo que se mete nos volvemos al descampado del monte. Ahora si ya se empieza a ver la ciudad.

Cogemos el camino que parece más recto por medio del descampado. A mano izquierda, junto al mar, vemos gente haciendo parapente, a Katz le apetece ir a cotillear pero yo prefiero seguir. El cansancio se nota, tengo ganas de quitarme la mochila.

Y por fin llegamos a Legzira. Vamos por el sendero hasta llegar al parking, bajamos unas escaleras, y empezamos a preguntar en todo hotel que vemos a ver cuánto sale una habitación. Los precios se disparan, se nota que esto es muy turístico. Está plagado de restaurantes y hoteles, y de gente, bastante gente, sobre todo cuando durante el día no hemos visto a nadie. Bajamos a la playa, y a mano izquierda al fondo se ve un arco… pues ya que estamos, ¡vamos a verlo!

Comentamos y creemos que lo mejor va a ser seguir camino hacia Tiznit, para quitarnos más ruta mañana y encontrar algún alojamiento más económico. La playa tiene algún chiringuito, hamacas, caballos y camellos para pasear por ella, mucha gente jugando en la orilla con el balón o las palas… Llegamos y el arco está muy chulo, la gente está a la sombra porque hace bastante calor. Cruzamos el arco, y al poco nos quedamos solos. Es muy chulo, al otro lado se ve otro arco derruido.

424. Pano, Legzira
428. Katz y Saioa, Legzira 434. Pano, Legzira
436. Saioa, Pano, Legzira 439. Pano, Legzira

De vuelta en el paseo, entramos a una tienda a coger un helado, que nos lo merecemos. Yo estoy entre uno de hielo o un tipo Magnum, al final me cojo este último por probarlo, pero es demasiado dulce y con este calor… (2,90 €)

En el parking, preguntamos a uno de seguridad por los buses y nos dice que arriba, en la carretera principal, que pasará en unos 15 minutos, ya que hay cada media hora…
¡pues ale, a subir cuesta!
Subiendo la cuesta, unos chicos nos oyen hablar castellano y nos paran… son valencianos, llevan casi un mes en Marruecos, y están emocionados porque hoy han estado invitados por una señora en su casa con su familia comiendo… ¡en el pueblo en el que hemos visto a un burrito pequeño!

Nos despedimos y seguimos subiendo, pasamos junto a un grupo de gente con bolsas de playa y sillas y todo el equipamiento de playa, y seguimos… ¡hasta que vemos el bus llegar, parar, y seguir!!! Todo a escasos metros de nosotros, pero por mucho que corramos no llegamos… ¡mierda!

Llegamos a la carretera, y esperamos donde nos dicen, tenemos media hora por delante. Al poco llega una van y de ella se baja la familia equipada con el kit playero que hemos visto antes cuando subíamos la cuesta… ¡y es que esas van suben y bajan gente hasta casi la playa por unos dirham, para evitar la cuesta!

Seguimos esperando. La puesta de sol es muy bonita. Han pasado ya 20 minutos, a ver si llega… de repente me pega un susto una chica al volante de un coche, está aprendiendo a conducir y ha pegado una acelerón en mi dirección. Lo ha controlado rápido (ella o el profe) pero el bote no me lo ha quitado nadie jeje

Un chico que está enfrente se acerca a charlar un poco con nosotros, aunque al poco vuelve a su sitio, ya que va a Sidi Ifni y está haciendo dedo…

Cuando la media hora ha pasado, un coche se para junto a nosotros. Nos ofrece llevarnos gratis a Mirlef, Katz me pregunta pero prefiero ir hasta Tiznit del tirón, sino mañana tendremos mucho más coche… Han pasado 5 minutos y ya me he arrepentido de esa decisión. Al bus no se le ve por ninguna parte y ya tendría que haber pasado.
Sigo mirando la carretera como si fuese a aparecer gracias a algún poder mental.

Sigo mirando la carretera, no despego la vista de ella, me estoy poniendo ya nerviosa… cuando veo a Katz corriendo a un coche que ha parado más adelante. Veo que se acerca a la ventanilla, dice algo, y me llama… cojo mochilas y voy hacia él para adelantar algo de tiempo. Me dice que es un grand-taxi, y que nos lleva a Tiznit (5 €)… ¡genial!!! ¡Menos mal!!!

Además, no nos toca detrás del todo, sino que nos sentamos detrás del conductor. En el camino vamos cogiendo y dejando gente. Unos de ellos unos guiris que van allí a pescar… ni que lo digan… ¡qué tufillo a pescado! jeje

Cuando pasamos por Mirlef vemos la playa, tiene una pinta muy muy chula. El trayecto en coche no se hace pesado, y en poco más de una hora nos deja en Tiznit, en la avenida principal, justo frente a la medina. Conseguimos ubicarnos un poco (la verdad es que esta vez quien se ubica es Katz, yo estoy un poco perdida), y entramos en la medina.

Preguntamos en varios hoteles dentro de la medina, pero no nos acaban de convencer. El último que vemos no está nada mal, a 150 dirhams, pero como en la guía indica que hay alguno fuera de la medina, vamos hacia allí a ver si hay algo mejor.

Preguntamos en una cafetería a ver dónde hay algún hotel cercano y nos indica. Vamos hacia allí, es un hotel que tiene muy buena pinta, de hecho la habitación sale a 250 dirhams. Le decimos que se nos sale de precio, y nos la baja finalmente a 180 dirhams, así que vamos a ver la habitación… ¡Hay ascensor y todo! Jajajaa

La habitación está genial, y el baño ni te cuento, muy nuevo todo y muy limpio. Así que nos quedamos aquí (18 €). Katz entra a ducharse y me siento en la cama a sacar mi ropa… ¡madre mía! ¡vaya tabla! Es durísima jajajjajaaa

Una buena ducha muy necesaria, y casi sin parar salimos del hotel que sino nos entra el bajón. Y hay que cenar, que tenemos mucha hambre.

De nuevo en la plaza de la medina, nos cogemos un zumo, y vamos buscando algo para cenar… ya están cerrando todo, son casi las 11 y se nota. Vemos una tienda de frutos secos y Katz coge pipas de calabaza y cacahuetes (1 €).

Como el del hotel nos había dicho que siguiendo su misma calle había un restaurante, vamos hacia allí a ver si lo encontramos abierto… ¡y si! Hay bastante gente aún, incluso pidiendo. Parece un local para turistas, pedimos unos bocatas (4 €).

Vuelta a la habitación y a dormir rápidamente, que estamos que no nos podemos ni mover.

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