2017.07.26… Sidi Ifni, sus cuestas y playa con oleaje

Salimos de Bilbao a Sidi Ifni. Día tranquilo de traslado y paseo por la tarde en esta fresca ciudad donde el sol queda oculto por la bruma.

La alarma suena, la he puesto pronto para que nos de tiempo a ducharnos y organizar las mochilas antes de salir. Tenemos que coger el bus de las 08.00h.

Dejamos la habitación con tiempo a buscar algo de desayuno, así que dejamos las mochilas en la oficina del bus y vamos a buscar… Katz desayuna una tortilla saharaui y un zumo. Yo pido una crepe con nutella de nuevo, y me la dan envuelta (tortilla + crepe + zumo = 3 €). Pruebo un poco, está buenísima, el resto lo dejo para más adelante que nos quedan unas cuantas horas de bus, y ahora no tengo mucho hambre.

301. Katz desayunando, Tarfaya

Al final el bus llega a las 08.30 (26,50 €). Otra vez a esperar a que el chico diga Guilmin, damos nuestras mochilas, y cuando ya ha metido el resto del equipaje, subimos al bus y buscamos nuestros asientos. Están ocupados.

Intentamos explicar que son los nuestros, el chico se levanta mosqueado mientras otro va a buscar al del bus, que viene y nos explica que aunque en nuestros billetes ponga número de asiento, no funciona así. Hay que subir y sentarse donde encuentres… ¡Mecagüen!!! Si lo llegamos a saber antes, hubiese subido yo mientras Katz se quedaba con las mochilas abajo…

Al final al menos conseguimos sentarnos con el pasillo de por medio. Mi acompañante parece un chico joven que va dormido, pero al menos en su sitio… ¡porque Katz tiene peor suerte! Su acompañante va dormido, pero ocupando parte de su asiento… y así sigue durante las primeras dos horas jeje.

El paisaje vuelve a ser increíble, dunas, cañones, grandes extensiones de nada…

305. Vistas desde el bus de Tarfaya a Guelmin

El bus hace una parada que aprovechamos a estirar las piernas.

308. Pano, Parada del bus de Tarfaya a Guelmin

De nuevo en el bus, control policial. Sube un policía. Nos pide los pasaportes, nos pregunta dónde vamos, nos mira, y se los lleva a la casetilla. 5 minutos más tarde aparece de nuevo y nos los da. Continuamos ruta.

Sobre las 14.00 horas, llegamos a Guelmin. Hace un calor insoportable. Buscamos la oficina de los buses y les consultamos por el bus a Sidi Ifni, sale en un par de horas, así que no sabemos qué hacer. El mismo chico de la oficina de los buses, muy majo, nos dice que cojamos un grand-taxi y nos indica la parada, nos dice que cuesta lo mismo (5 €), así que vamos para allí.

La zona de los taxis es una plaza enorme con un montón de taxis perfectamente ordenados.

310. Parada de taxis, Guelmin 311. Guelmin

Preguntamos y con nosotros completan un taxi. Así que perfecto, sin mucha espera nos montamos y para Sidi Ifni. Este rato en el coche, que dura sobre 30 minutos, lo paso algo mal. Hace muuuucho calor, nos ha tocado sentarnos por ser los últimos en llegar en los dos asientos del final del coche, sin ventanas abiertas, ni por supuesto aire acondicionado. Miro a la chica que está sentada delante mio, lleva un vestido largo de manga larga de tono blanco, floreado, con pañuelo negro en la cabeza… y alucino, porque está perfecta, inmaculada, sin un pequeño gesto de calor ni nada. Yo en cambio doy tumbos, intento dormir porque estoy mareada y no quiero devolver, consigo dar un par de cabezadas pero el puerto tiene curvas cerradas y la cabeza se me mueve para todos los lados.

La primera impresión al bajarnos en Sidi Ifni es de otro pueblecito pequeño, con una gran cuesta que es donde estamos… Miramos el mapa, y estaba equivocada, es más grande de lo que me parecía. Así que guiando Katz subimos la cuesta a la búsqueda de un “centro” o al menos de ir controlando restaurantes, bares y, lo que más nos importa en estos momentos, hoteles.

Aquí está como brumoso, hace bastante más fresco que en Guelmin.

Vamos a dar a una calle que se nota con vida, muchos comercios con su mercancía expuesta a pie de calle que me recuerdan a los chiringuitos playeros de Benidorm o Salou, pero con escobas, cazuelas, tajines…

Encontramos el primer hotel con mucha suerte, ya que no está señalizado. La guía indica que es un hotel sencillo pero muy limpio. Preguntamos, nos miran, y nos dicen que está completo. Seguimos.

Poco más allá, hay anunciado otro, la entrada la comparte con un bar. Ya el bar no tiene muy buena pinta, subimos a ver la habitación y no nos gusta, le falta un poco de limpieza. Seguiremos buscando.

De camino vemos una pastelería con unos pasteles y una bollería con una pinta de impresión… así como también impresionan los cientos de abejas que se posan en ellos.

Llegamos a la entrada del camping, en ella hay unos señores asando a la barbacoa unas sardinas, la verdad es que huele genial… Nos dicen que el camping está cerrado, así que… ¡siguiente!

Justo al lado, pegando a la playa, hay un hotel. Vemos la habitación que nos dicen y no tiene mala pinta, es un posible candidato. Vamos a echar un ojo por ahí cerca a ver si vemos otro, pero uno que está al lado tiene unos precios altísimos, y el otro que viene en la guía lo vemos arriba, encima del acantilado que hay junto a la playa… así que volvemos al que está junto a la playa (18 €).

Remoloneamos un poco, y aunque nosotros estamos algo cansados nuestros estómagos se quejan… ¡así que para afuera!

Lo primero nos bajamos a la playa y andamos un poco por ella. Es larguísima, y de nuevo tiene muy mala mar. En esta costa no parece que haya playas con el agua calma.
Katz tiene muchas ganas de bañarse, así que hacemos una pequeña parada en mitad de la playa y se mete, entrando con él unos cuantos niños que se lo pasan pipa.

327. Katz, Playa, Sidi Ifni

Cuando Katz ya está saliendo, llega el socorrista diciendo a los niños que para afuera, que si quieren bañarse tienen que ir a una zona vigilada y señalizada jeje

Salimos de la playa, paramos en unas duchas para que Katz se limpie, pero no funcionan.

Enfrente de la puerta de nuestro hotel hay unas escaleras, subimos por ellas y seguimos subiendo una cuesta. Nos para un chico en bici que nos explica que tiene una escuela de surf justo ahí, por si queremos. Nos da un precio bastante barato, así que a Katz le entra el gusanillo.

Seguimos para delante, subiendo cuestas entre casas todas blancas. Llegamos a una rotonda donde indica qué salida coger dirección al centro del pueblo.
Ya más en el centro, vemos la estación de los buses que van a los pueblos de alrededor. Estamos pensando si parar a preguntar, cuando volvemos a encontrarnos con el de la tienda de surf, que nos informa de que los buses funcionan cada media hora hacia Legzira, así que nos ahorramos la visita a la estación. Katz me dice que estaba un poco borracho y que olía mucho a cerveza, yo ni me he enterado jeje

Entramos en el mercado. Es de pescado sobre todo, el olor es muy fuerte, así que según hemos entrado salimos por la puerta que hay enfrente jajajaaa

Seguimos andando, hay muchos bares, entre ellos ficho una pastelería para el desayuno de mañana.

329. Sidi Ifni

Llegamos a la zona donde hemos preguntado antes en varios hoteles, como recuerdo haber visto un bar vamos hacia allí. Compramos una botella de agua por 1 €. Cenamos un sandwich con patatas cada uno (4 €). Están muy ricos la verdad.

Al salir, y como aún se ha quedado con hambre, Katz entra en otro bar más de los de allí y se pide otro bocata de kefta con patatas a 1 € al cambio. Mientras esperamos a que se lo hagan en la mesa de fuera, un señor pasa por allí a ver si Katz puede abrir una botella, lo intenta pero nada. Al poco nos llama y nos dice que un chaval que trabaja en la construcción y que pasaba por allí la ha abierto jajajaaa. Vemos pasar un bus de los que van a los pueblos cercanos, son muy viejitos.

330. Bus, Sidi Ifni

Me llama la atención ver pasar un chico que parece marroquí con rastas.

Ya bajando el sol, decidimos ir a ver anochecer junto al hotel del acantilado. El cielo tiene un azul especial que no hemos visto nunca en una puesta de sol.

Volvemos a encontrarnos de nuevo con el de la tienda de surf. Finalmente nos hace una rebajilla, y por 20 € por persona, quedamos para hacer mañana 2 horas de surf cada uno con neoprenos incluidos. Ahora si que noto que lleva un pedal elegante. Nos invita a tomar algo con él y sus amigos, pero declinamos la oferta y nos despedimos hasta mañana.

Para cuando nos separamos de él el cielo ya se ha oscurecido, intentamos sacar unas fotos de la luna pero ni la cámara es tan buena como para ello ni nosotros somos buenos fotógrafos jeje

331. Luna, Sidi Ifni

Mientras estamos plantados, en mitad de nuestros 999 intentos de hacer una foto aceptable, se nos acerca un señor a charlar con nosotros en castellano. Parece que le apetece recordar un poco de este idioma. Le comentamos nuestros planes y nos dice que a él la ciudad de Tiznit le gusta mucho, que si podemos parar lo hagamos. Un ratillo después, nos despedimos. Él vuelve con su sobrino al que ha dejado sentado a la mesa de un bar, y nosotros a la cama.

Ya veremos qué hacemos mañana, primero surf, y luego ya veremos cómo vamos a Legzira…

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