2017.07.24… Dakhla, paseo por los extrarradios y antiguo Faro de Villa Cisneros

Salimos de Bilbao hoy a conocer otra parte importante de la historia de esta ciudad, el antiguo faro de Villa Cisneros. Nuestro paseo estará dirigido a conocerlo.

Nos levantamos pronto, aunque no tanto como deberíamos… ¡dormimos como marmotas!

Hay que ir a cambiar dinero, así que como ayer en nuestra ruta en busca del CTM vimos un banco que abría a las 8, vamos para allí. Se ve muy poca gente por la calle.

En un puesto Katz se coge un crepe rojo (0,50 eur) que no sabemos de qué es… de chorizo no puede ser, así que imaginamos que será de tomate. Acertamos, es de tomate, tiene un sabor un poco peculiar, como a tomate pasado…

Llegamos al banco, el trayecto se nos ha hecho más largo que ayer, es mucha la diferencia de andar por la mañana a hacerlo por la tarde/noche. La gente se levanta tarde y no vemos a casi nadie a estas horas, sin embargo por las tardes las calles están animadas con puestos de ropa, de calzado, de frutas, comida… mucho más ameno.

Entramos en el banco y el chico del mostrador se lo toma con calma… Cambiamos 255 eur a dirhams y al preguntarle si no tiene monedas pequeñas nos da 2 de 0.20 dirhams, pero más pequeñas nada. Hay que guardar el papel de la transacción de cambio, ya que si sobra algo y queremos cambiarlo posteriormente a euros, nos lo pedirán en el banco.

Vuelta de nuevo al hotel, según llegamos al portal nos damos cuenta que la puerta de al lado… ¡es un banco! Jajajaaaa

Me cojo un crepe de nutella (0,50 eur) y 2 napolitanas de esas que dicen con chocolate jeje (0,20 eur), y nos vamos al restaurante donde Abdul desayunó ayer y pedimos 2 tortillas saharauis y un zumo de naranja (3,20 eur). Acabando el crepe, la nutella empieza a salir por el otro lado (y no entiendo cómo, porque ponen bien poco), y se me cae en la camiseta. Nos traen las tortillas y las probamos. Están ricas ricas, diferente al sabor que tendrían aquí unos huevos con tomate. Pruebo la guindilla pero no pica, eso si, sabe un poco como avinagrada, como si hubiese estado puesta en vinagre, así que las dejo sin comer.

0147. Katz, desayuno de tortillas bereber, Dakhla

Vuelta al hotel, organizamos mochila y vuelta a la calle. Hemos decidido visitar hoy el faro de Villa Cisneros.
Buscamos sin éxito al chaval del hotel para que nos guarden las mochilas hasta que volvamos. Cinco minutos después nos damos cuenta de que está durmiendo en una habitación cercana a la recepción. Finalmente dejamos las mochilas fuera de su habitación, cuando se levante las guardará.
Así comenzamos la ruta, Katz se lo ha mirado un poco en Google Maps así que es él el que dirige la marcha. Vamos andando hacia la derecha, hasta que nos topamos con un muro. Es el del aeropuerto. Toca rodearlo, pero aunque el viento que hay es incómodo, el trayecto se hace ameno ya que el muro tiene grafitis varios. Un chico tira de una carretilla llena hasta los topes de cosas, con el calor que hace va con chaqueta, no se cómo puede dar un paso. Cuando el muro del aeropuerto se acaba, seguimos recto.

Pasamos junto a un nuevo barrio en construcción, con un colegio incluido. La verdad es que se reconoce rápido y fácil a los coles, ya que tienen unos dibujos en la fachada chulos y además están pintados muy muy alegres.

Dejando este nuevo barrio a mano derecha, llegamos al otro lado de la ciudad, el que da al Atlántico. Empieza a oler mal, pero aquí tiene sentido. Nos encontramos con un vertedero, lleno de basura con plásticos azules por la ladera llegando al mar, y una tubería inmensa de la que sale un chorro de porquería que tira para atrás.
Continuamos a la derecha, ya se ve el faro a lo lejos. Seguimos la carretera a lo largo de la costa, vamos solos.

Por fin vamos llegando al faro. Se nota que está dejado, pero no abandonado ya que vemos a una persona entrar.

150. Faro de Dakhla

Foto aquí y foto allá, seguimos por la carretera y vamos a la zona trasera del faro.

155. Katz y Saioa, Faro de Dakhla

El paisaje es espectacular, la más inmensa nada de tierra, con una carretera que la corta por la que nosotros hemos llegado, y unos acantilados increíbles, donde se nota que enormes trozos de tierra y roca se han desprendido y han caído al mar. Un paisaje muy bonito.

162. Pano, Paseo del Faro a la playa, Dakhla 161. Saioa, Pano, Paseo del Faro a la playa, Dakhla

Como Katz ha visto que siguiendo la carretera hay una playa a unos 7 km de aquí, y no tenemos mucho más que hacer que explorar esto a tope, pues seguimos ruta por la carretera.
Al rato, Katz se para y me señala algo en un arbusto junto a la carretera… ¡una súper araña posando quieta en su tela de araña! Jo qué asco, bien grandecita que es…

168. Araña, Paseo del Faro a la playa, Dakhla 170. Araña, Paseo del Faro a la playa, Dakhla

En la primera entrada a la playa, nos metemos. Cuanto más cerca del agua estamos, más olor a podrido hay. Sigue haciendo mucho viento.

En la orilla unos chavales se han montado una casetilla con un par de pareos y unos palos, para resguardarse mientras pescan. Nos saludan divertidos.

Un rato de descanso después, comenzamos el regreso por la misma carretera por la que hemos venido. Saludamos de nuevo a la araña (pero qué asco!!!!!), y seguimos.

En lugar de llegar hasta el vertedero, esta vez cruzamos el barrio en construcción. Sorprende que entre todas las casas que se están construyendo, con lo que eso implica alrededor de polvo, arena, pintura, herramientas, alambres, etc, hay alguna casa habitada. Les ponen plantas incluso a la puerta, en plan jardincito.

Hay unos chavales jugando al baloncesto en un campo con canastas en medio del barrio.
Cuando llegamos al muro del aeropuerto, pegado a una carretera, vemos algunos hombres parados a lo largo de él. Cruzamos la carretera y nos acercamos.
Pasamos un rato agradable de charla con ellos. Son pescadores. Van unos 150 km hacia el norte para ir a trabajar durante más o menos una semana, y luego vuelven unos días ya que su familia vive aquí. Uno de ellos, el más majete y con más ganas de hablar, nos dice que si a su vuelta seguimos aquí nos invita a comer en su casa. ¡Qué majete! Pero nada, como nos vamos hoy… Están ahí haciendo auto-stop para llegar a su lugar de trabajo, ya que para ellos el coste del autobús es muy elevado.

Nos despedimos con pena, me hubiese gustado ver cómo se iban, y no dejarles allí esperando… Aún así, en nuestro camino rodeando el muro, cada vez que pasa un camión nos giramos a ver si tienen suerte, pero cuando doblamos la esquina aún nadie ha parado.

Volvemos al mismo camino de esta mañana, junto al muro de los grafitis.

175. Katz, Grafitis, Paseo del al centro, Dakhla 177. Pano, Grafitis, Paseo del al centro, Dakhla
178. Grafitis, Paseo del al centro, Dakhla 179. Grafitis, Paseo del al centro, Dakhla
180. Saioa, Pano, Grafitis, Paseo del al centro, Dakhla

En el hotel, nos sentamos en unos sofás que hay junto a recepción. Lo que iban a ser 5 minutos se convierte en algo más de una hora, sobre todo cuando oímos que Abdul sube y le llamamos, y se junta allí con nosotros a charlar un rato. Le agradecemos el regateo del día anterior y le contamos cómo fue todo. Nos despedimos de él que sube a echarse la siesta, nosotros aún quedamos vagueando un rato en el sofá.

Lentamente, nos preparamos y salimos. Ya es hora de ponerse en marcha. Mochilas a la espalda, todo organizado, y a la calle.

Lo primero que hacemos es ir directamente a la oficina de SATAS, la compañía de autobús, donde dejamos las mochilas.

Buscamos por las cercanías algún sitio donde pongan tajín. Pedimos un tajín de pavo (3,50 eur), y mientras nos lo hacen aprovechamos para ir a la búsqueda de agua (agua + sprite = 0,70 eur). Cuando llegamos al restaurante, nos preparan la mesa y no pasan ni 5 minutos cuando llega el tajín…. ¡Mierda! ¡Tiene cilantro! Pico un poco, pero el sabor es muy fuerte, así que casi todo lo come Katz. Menos mal que sólo hemos pedido uno a compartir…

182. Tagine de albóndigas de pavo, Dakhla

Cuando va Katz a pagar, intentamos entender cómo se dice cilantro. Al final, a base de gestos y señalando el perejil que tienen cerca, llegamos a la conclusión de que o el perejil o el cilantro se llaman magnus, así podemos avisar que no nos echen ninguno para otra vez jeje

Como aún tenemos por delante bastante tiempo hasta que salga el autobús, buscamos algo más para comer. Pasamos junto a un bar en el que veo que unos chicos están comiendo como una torta de pan untando en una salsa, así que elijo comer eso. Son tortas de pan hechas al horno con piedras, muy curioso el ver cocinarlas jeje.

183. Pano, Torta de pan al horno de piedras, Dakhla
185. Torta de pan al horno de piedras, Dakhla

Pedimos una, y aceite de oliva para echarle y untarla un poco . Está muy rica.

184. Saioa, Torta de pan al horno de piedras, Dakhla

Con la torta acabada, pedimos un té para seguir haciendo tiempo y probarlo. Nos lo traen al rato con unos trozos de azúcar enormes, la pruebo y está muy rica, parece como azúcar casera, tiene un sabor diferente a la de España. Katz hace el ritual del té (o lo intenta) pasando el té de vaso en vaso y a la tetera varias veces, aunque parte del té queda en la bandeja, casi ahogando a la hormiga que ha venido acompañando al azúcar. La torta con aceite más el té nos ha costado 1,20 eur. Echamos aquí un buen rato, hasta que nos levantamos y vamos a la oficina de los buses.

Compramos el billete, y nos hacen pagar un pequeña cantidad por las mochilas (total 34,50 eur). Cuando llega el autobús, nos ponemos junto al maletero para dejar las mochilas, pero hay que esperar, ya que las van ordenando por destinos. Cuando el chico dice Laayoune, le damos nuestras mochilas, y quedamos viendo cómo siguen colocando el resto de cosas en el maletero. La gente viaja con bastante equipaje, hay un señor que aparte de 2 fardos enormes, lleva dos televisiones de culo. El del autobús un artista del tetris, ordenando todo para que no se muevan las cosas y no se rompa nada.

Cuando veo que las primeras personas han empezado a subir, nos acercamos a la puerta y entramos también nosotros. Buscamos nuestros asientos, y nos acomodamos como podemos. Al final el autobús arranca pasadas las 22.30.

Ha sido un día largo, y yo estoy muerta. ¡A dormir!

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3 comentarios sobre “2017.07.24… Dakhla, paseo por los extrarradios y antiguo Faro de Villa Cisneros

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